¿Cómo elegir asesoría? Más allá de la burocracia y la estandarización

Desde luego, contar con una asesoría fiable y de calidad es una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu negocio. Sin embargo, no siempre es fácil discernir cuál es la que más te conviene ni qué parámetros deberías tener en cuenta para tomar una buena decisión.

Por eso, en este artículo te mostramos algunas de las claves que te ayudarán a elegir la asesoría más adecuada para tus necesidades, sin caer en errores que podrían salirte muy caros en el medio y largo plazo.

Entonces, ¿no son iguales todas las asesorías?

Sin duda, uno de los errores más habituales a la hora de escoger asesoría es pensar que todas ofrecen exactamente el mismo servicio. Y que, por tanto, el único factor de decisión sería el precio y, como mucho, las recomendaciones informales de amigos o conocidos.

Quizás esta visión provenga de una concepción de las asesorías como simples herramientas para cumplir obligaciones formales (a nivel fiscal, contable o laboral). Es decir, como un mero instrumento para lidiar con la burocracia, resolver «papeleos» y evitar problemas.

Sin embargo, este concepto hace tiempo que se ha quedado obsoleto, ya que, hoy en día, una buena asesoría es (debería ser) mucho más que eso.

Por supuesto, esa parte burocrática debe seguir cumpliéndose a rajatabla, pero el papel de la asesoría ha de ir mucho más allá. En este sentido, debería acompañar al empresario o profesional desde el primer momento, asistiéndolo a lo largo de todo el desarrollo del negocio para prestarle un servicio personalizado y con alto valor añadido.

¿Qué debo tener en cuenta para elegir asesoría?

En consecuencia, la elección de un servicio de asesoría es una tarea muy importante a la que deberíamos prestar especial atención. Al fin y al cabo, puede tener una incidencia muy directa en la buena marcha del negocio (e, incluso, en su supervivencia futura).

De este modo, si quieres estar seguro de hacer una elección acertada, te recomendamos que tengas en cuenta los siguientes aspectos:

1. Calidad y contenido del servicio de asesoría

Sin duda, la primera cuestión que debes tomar en consideración es que la asesoría te ofrezca el servicio que necesitas y, sobre todo, que lo haga con un nivel de calidad adecuado.

Como sabes, hay distintos tipos de asesoría (fiscal, contable, laboral, etc.) y diferentes estándares de calidad. Por ello, antes de tomar una decisión, infórmate de todas las características del servicio que te ofrecen, el contenido exacto de dicho servicio y la forma en que se va a prestar (herramientas, recursos humanos, protocolo de comunicación, etc.).

Se trata, en definitiva, de que puedas tener absoluta tranquilidad y seguridad jurídica, con un servicio adecuado a las necesidades de tu negocio.

2. La importancia de la personalización

Frente a aquellas asesorías que se limitan a prestar un servicio genérico, estandarizado e impersonal, cada vez son más apreciadas las entidades que valoran y promueven la personalización.

En este sentido, procura elegir una asesoría que:

  • Te permita personalizar el tipo de servicio que contrates. Así, cada empresa es distinta y cada profesional puede encontrarse en un momento diferente dentro del desarrollo de su negocio. Por tanto, tener que contratar un servicio estándar, sin opciones de configuración a medida, es una limitación cada vez menos asumible.
  • Pueda acompañarte en tu crecimiento. Si tienes una visión de largo plazo, trata de buscar una asesoría que pueda crecer contigo y adaptar sus servicios a lo que puedas necesitar en el futuro. No merece la pena que te comprometas con una entidad que se te «quede pequeña» en poco tiempo.
  • Te facilite una comunicación ágil y eficaz en todo momento. En este sentido, un asesoramiento de calidad requiere que puedas contar con una comunicación fluida con quien te presta el servicio para poder tomar decisiones ágiles y bien fundamentadas a nivel legal.

3. Una asesoría que entienda la transformación digital

Como sabes, la tecnología está transformando a pasos acelerados prácticamente todos los ámbitos económicos y sociales. En este contexto, el sector del asesoramiento de empresas no puede permitirse quedar al margen.

Hoy en día, la mayoría de empresarios y profesionales utilizan herramientas informáticas cada vez más sofisticadas en todos los ámbitos de su negocio. Por tanto, no sería fácil encajar un servicio que siguiese anclado en viejos modelos y que no supiese aprovechar todo el potencial de los medios digitales.

Por el contrario, si la asesoría cuenta con una buena base tecnológica y sabe comunicar la información adecuadamente, puede convertirse en un elemento de vital importancia para incorporar al conjunto de herramientas que te ayuden en la toma de decisiones.

4. Reputación, formación y experiencia

Sin duda, la reputación de la asesoría, la formación de su personal y la experiencia acumulada son factores que no debes dejar de lado a la hora de elegir.

Por supuesto, no te fíes de opiniones aisladas ni te dejes llevar por prejuicios sesgados. Trata de consultar diversas fuentes, analiza por ti mismo la información y habla directamente con la asesoría.

Si es una empresa seria y profesional, estarán encantados de resolver todas tus dudas antes de comprometerte con ellos.

5. Precio

En último lugar, el precio del servicio también va a ser un factor a tener en cuenta para elegir asesoría, aunque no sea el más importante.

Y es que, como sabes, fiarlo todo al coste suele ser una receta destinada al fracaso.

Sin duda, tu asesoría debería ofrecerte un servicio competitivo y con un precio adecuado a la calidad del producto, pero intenta huir del «cuanto más barato, mejor».

En definitiva, elegir una asesoría de calidad, con un servicio personalizado y adecuado a tus necesidades reales, puede ser una decisión de gran relevancia para el futuro de tu negocio. Si tienes en cuenta los cinco factores que hemos analizado en este artículo, seguro que no te arrepientes de tu decisión.