Consultoría e Interim Managers: claves para resistir y avanzar en momentos difíciles

Tarde o temprano, la mayoría de empresas tienen que enfrentarse a momentos difíciles en los que no les resulta sencillo salir adelante con sus propios medios. Así, bien sea por falta de recursos de partida, bien por haber tenido que reducir su estructura interna, es posible que la empresa no sea capaz de llevar a buen término algunos de sus proyectos.

Es en este punto donde los servicios de consultoría externa pueden convertirse en un auténtico salvavidas. A la vista de la grave crisis sanitaria que hemos vivido en los últimos meses, y la más que probable crisis económica que se avecina, las soluciones de consultoría pueden marcar la diferencia y garantizar la supervivencia de un proyecto empresarial.

¿Qué son los servicios de consultoría?

Aunque los servicios de consultoría no son, a estas alturas, ninguna novedad en nuestro entorno, no siempre se parte de un conocimiento adecuado de sus características básicas.

En pocas palabras, podemos decir que la consultoría es un servicio o conjunto de servicios, de carácter técnico o especializado, prestados por una empresa o profesional externos e independientes de la organización que los contrata.

Los tipos de consultoría externa son muy variados y pueden ordenarse de acuerdo con distintos criterios de clasificación. Sin ánimo de hacer una enumeración exhaustiva, podemos destacar los siguientes:

  • Según el tipo de problema o situación que se pretende afrontar, podemos hablar de:
    • Consultoría correctiva, que tiene como objetivo principal la corrección de un problema o bien reconducir una situación claramente negativa.
    • Consultoría de mejora o perfeccionamiento, con la que se pretende mejorar la situación general de la empresa o un aspecto específico de la gestión del negocio.
    • Consultoría de innovación o creación. Se trata en este caso de diseñar un nuevo servicio, desarrollar un proyecto desde cero, poner en marcha una nueva rama de negocio o cualquier otra tarea de innovación de características similares.
  • En función del contenido o especialidad de los servicios, distinguimos entre:
    • Consultoría de informática.
    • Consultoría de marketing.
    • Consultoría de ventas.
    • Consultoría de RR.HH.
    • Consultoría legal.
    • Consultoría financiera.
    • Etc.

¿Cómo puede ayudarme una consultoría externa en momentos difíciles?

Un buen servicio de consultoría externa puede ayudar a que tu empresa sobreviva en momentos de crisis, sea capaz de mejorar sus resultados o incluso pueda abrir nuevas líneas de negocio.

En términos generales, podemos decir que la consultoría te permite llegar allí donde no llegan tus propios recursos.

Aunque las posibilidades son casi infinitas, podemos mencionar algunos ejemplos concretos que reflejan la utilidad de estos servicios:

  • Podrías utilizar un consultor externo para re-evaluar tus necesidades de personal ante un momento de crisis y, eventualmente, ajustar la plantilla a través de un ERTE.
  • Si no cuentas con un departamento de marketing digital, podrías contratar una consultoría externa para gestionarlo de forma permanente o, incluso, para crearlo desde cero dentro de tu compañía y formando a tus propios empleados.
  • Podrías contratar a un consultor financiero para contrastar la viabilidad de un plan de expansión, evaluar tus necesidades de capital y vías de financiación, etc.
  • Puedes acudir a un abogado especializado en un área concreta para resolver un problema que supera las competencias de tus servicios jurídicos internos.

Ventajas de contratar servicios de consultoría

Además de la ventaja evidente que radica en alcanzar el propio objetivo que pretendas lograr con la consultoría, este tipo de servicios tienen otras importantes ventajas intrínsecas:

  • Te aportan una experiencia y conocimientos técnicos que no podrías alcanzar con tus propios recursos en un momento determinado. Por ejemplo, si estás planteándote la posibilidad de exportar tus productos, puedes contratar los servicios de asesoramiento de un experto en comercio exterior dentro de tu sector de actividad.
  • Te ofrecen una visión global, externa e independiente de la situación de tu empresa. Muy a menudo, la vorágine de la gestión diaria no nos permite analizar con distancia y objetividad el estado real de un negocio. Es ahí donde la visión objetiva y “no contaminada” del consultor puede aportarte las claves que necesitas para revertir un problema o seguir avanzando en momentos de crisis.
  • Es una solución económicamente eficiente para afrontar nuevos retos sin necesidad de contar con una estructura permanente dentro de la empresa. Siguiendo con el ejemplo anterior, si quieres introducirte en el marketing digital pero no puedes permitirte la inversión que conlleva crear un departamento propio, una buena consultoría puede ser la solución.
  • Te permite dar una respuesta rápida a situaciones imprevistas. El consultor dispone, desde el primer momento, de la experiencia y formación necesarias para ayudarte a resolver problemas urgentes sin pérdida de tiempo.
  • Frente a la rigidez de las estructuras internas, la consultoría te permite flexibilizar la gestión del negocio, adaptándola a las necesidades que tengas en cada momento. Así, podrás incrementar o reducir la inversión según vayas necesitándolo y en función de los resultados obtenidos por el consultor externo.
  • A menudo, los consultores externos pueden facilitarte valiosos contactos con otros profesionales o empresas que podrían resultar en nuevas oportunidades de negocio o colaboración.

Interim Managers: un salvavidas para tiempos difíciles

Por último, es interesante que nos detengamos un momento en la figura de los Interim Managers. A primera vista, tienen mucho en común con los consultores externos, ya que son expertos independientes a los que acude la empresa para afrontar algún tipo de proyecto, tarea o gestión que no puede asumir con sus medios propios.

Sin embargo, la diferencia radica en que los Interim Managers ejecutan las acciones que proponen. En consecuencia, estos profesionales son expertos en un área determinada que son contratados por la empresa para ejecutar una tarea específica en un tiempo prefijado.

De este modo, los Interim Managers aportan las mismas ventajas que los consultores (experiencia, conocimiento técnico, independencia, etc.), más la posibilidad de implementar en la práctica sus propuestas o aquellas tareas que se les encomienden.

Algunas situaciones donde puede ser conveniente contar con el servicio del Interim Manager son las siguientes:

  • Sustituir a un cargo interno de forma temporal. Podemos pensar, por ejemplo, en la necesidad de sustituir al director de recursos humanos que ha dejado la empresa, en tanto no se contrata a uno nuevo. De hecho, el Interim Manager también podría ocuparse de formar a otra persona del departamento de RR.HH. para ocupar ese puesto en el futuro con carácter permanente.
  • Asumir la creación y dirección de una nueva área de negocio de forma temporal.
  • Ejecutar un proceso de transformación de la empresa. Por ejemplo, la fusión de departamentos o empresas, un cambio de modelo organizativo, la profesionalización de una pequeña empresa familiar o de una startup tecnológica, etc.

Si quieres saber más acerca de nuestros servicios de consultoría o quieres encontrar el Interim Manager que necesitas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de responder a todas tus preguntas sin ningún compromiso.