¿Es posible conseguir la independencia financiera en España?

En este segundo artículo de la serie sobre independencia financiera, analizamos si es posible trasladar esta estrategia a España de forma efectiva.

Así, trataremos de responder a preguntas como las siguientes: ¿es factible generar un patrimonio suficiente partiendo de un sueldo medio? ¿Qué productos de inversión están disponibles en nuestro país? ¿Qué impacto tiene el sistema público de pensiones?

¿Puede alcanzarse la independencia financiera en España?

Como veíamos en nuestro primer artículo sobre la libertad financiera, esta puede definirse como aquella situación en la que una persona puede hacer frente a todos sus gastos sin necesidad de trabajar.

Además, comentábamos que este movimiento se había desarrollado sobre todo en los Estados Unidos, con un gran crecimiento durante los últimos años. Así, la mayoría de webs y blogs especializados han surgido en ese país y adoptan una perspectiva 100% americana.

Sin embargo, cada vez existe una mayor comunidad de «buscadores de la independencia financiera» (IF) en nuestro país, con webs tan interesantes como las de Cazadividendos, Inversor Inteligente, Invertir en Bolsa o Más Dividendos.

Analizando la trayectoria de muchos de estos inversores, vemos que es posible conseguir la independencia financiera en España, aunque pueda resultar más difícil que en EE.UU. y haya ciertas particularidades a tener en cuenta.

¿Por qué es más difícil conseguir la independencia financiera en España?

Aunque seamos optimistas sobre las opciones de alcanzar la libertad financiera, lo cierto es que en España se dan ciertos factores que lo hacen más complicado que en EE.UU:

  • Salarios y oportunidades laborales. Como regla general, los salarios son inferiores en España. Además, en sectores como el tecnológico o el financiero, las opciones de conseguir salarios de más de 100.000 $ anuales son bastante factibles en Estados Unidos. De ahí que muchos «buscadores de la IF» hayan trabajado en esas áreas. Por otra parte, la gran movilidad laboral y el dinamismo de su economía hacen que sea relativamente fácil progresar profesionalmente.
  • Variedad de vehículos de inversión. Sin duda, la cantidad y variedad de productos de inversión disponibles para el gran público es mucho mayor en Estados Unidos. Por ejemplo, empezando por la disponibilidad de fondos tan populares como los de Vanguard (que solo están parcialmente disponibles en España), la variedad de brokers low cost y muchas otras ventajas en este ámbito.
  • Ventajas fiscales. Por supuesto, el aspecto impositivo es muy relevante para conseguir la libertad financiera. En este sentido, la disponibilidad de cuentas de inversión con ventajas fiscales (como el famoso 401K de EE.UU.), suponen una mayor facilidad para alcanzar la libertad financiera en aquel país.

Algunas ventajas de nuestro sistema

Sin embargo, no todo son desventajas. Así, hay ciertas características del sistema español que pueden suponer una mayor facilidad para lograr la independencia financiera:

  • El sistema público de pensiones. Aunque es difícil hacer previsiones de futuro, sobre todo a medio y largo plazo, lo cierto es que, a día de hoy, disponemos de un sistema público de pensiones que puede ayudar a complementar nuestros ingresos futuros. De todos modos, según algunos expertos, lo más prudente sería no incluir estas estimaciones a la hora de calcular una hipotética IF.
  • El sistema público de sanidad en nuestro país supone una gran ventaja para mantener un nivel de gasto relativamente bajo. Así, en el sistema americano, la estimación de gastos sanitarios es una parte muy importante en el cálculo de la cifra necesaria para la libertad financiera.

¿Cómo conseguir la independencia económica en España?

El mecanismo general que comentábamos en el primer artículo de la serie es exactamente el mismo: ahorrar una parte significativa de los ingresos, invertirlos en productos adecuados y dejar transcurrir el tiempo.

Trasladando este esquema a las particularidades españolas, podemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Aunque sea más difícil alcanzar sueldos elevados, siempre existen opciones de ascenso profesional o incluso la posibilidad de crear un negocio propio. A mayor formación, flexibilidad y capacidad de adaptación, mayores oportunidades tendrás para incrementar tus ingresos. En cualquier caso, la tasa de ahorro sigue siendo el factor más importante, ya que condiciona el nivel de gasto que debes ser capaz de mantener una vez alcanzada la IF.
  • Si bien es cierto que no existen tantos productos financieros atractivos y de bajo coste, las opciones son cada vez mayores. Gestoras como Amundi, Pictet o Vanguard ofrecen buenas alternativas de inversión en fondos indexados de bajo coste, que pueden comprarse en la mayoría de intermediarios financieros. También existen brokers razonablemente económicos para la compra de acciones (si prefieres este tipo de inversión) y empiezan a ganar fuerza los robo advisors como Indexa Capital, Finizens o InbestMe.
  • El coste de vida es relativamente bajo en nuestro país, que a día de hoy se sitúa en el puesto 42 del mundo (muy por debajo del 23 que ocupan los EE.UU.). Además, el «arbitraje geográfico» interno te permitiría, si así lo deseas, trasladarte a un lugar más económico una vez alcances la libertad financiera. Es decir, necesitarías un patrimonio mucho menor para vivir sin trabajar en un pueblo o ciudad de pequeño tamaño que en grandes capitales como Madrid o Barcelona.

En definitiva, aunque en España partamos de una cierta desventaja para alcanzar la independencia financiera respecto de otros países, lo cierto es que es un objetivo perfectamente posible si utilizamos las herramientas adecuadas y diseñamos un plan realista.